La Disciplina Positiva, un paso al cambio

COMUNA
Los cambios no son fáciles, pero la disciplina positiva hace que el cambio en la vida de niños, padres y docentes valga la pena. Durante la charla de disciplina positiva se llevaron a cabo actividades útiles para interiorizar la importancia del cambio desde una perspectiva amable, firme y respetuosa.
 
“Disciplinar con firmeza y amor, jamás será un error. Contribuir no es solo una palabra para escribir, sino una forma agradable de vivir”. Manifestó Dennys Solis. Especialista en Disciplina Positiva.
 
En el camino de la disciplina positiva la «contribución» se traduce como un acto de querer “pertenecer» en el ámbito social. Los niños desde que nacen manifiestan actitudes innatas de contribución y a medida que transcurren los años estas se pueden ir desvaneciendo, es por ello que, la disciplina positiva apuesta a motivar a los niños a elevar en ellos el sentido de contribución desde una base emocional sana y para ello el identificar las emociones básicas (miedo, tristeza, ira, alegría, sorpresa y aversión) en cada ser humano es un paso  necesario interno para proliferar el acto de contribución de manera apropiada e ir insertándose en su medio familiar, escolar y social con absoluta satisfacción personal; por consiguiente este aspecto apoya al incremento de su autoestima, independencia y autonomía de forma natural.
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